“Tengo Cáncer”

Tengo Cáncer. No lo padezco, pero lo tengo. Está conmigo en familiares, amigos y conocidos. Cuando salgo a la calle lo tengo en frente. En la cola del súper está justo detrás de mí.

Tengo Cáncer también en el cielo. En esa estrella, ahora estrellas,  que tanto brillan en la oscuridad. Allí, también. Tengo Cáncer cuando leo noticias y estadísticas. Todos los días, todas las noches. A veces muy lejos y otras demasiado cerca. Siempre está. Mama, colon, pulmón.

Yo no padezco Cáncer, pero lo tengo a mi lado. 

Si algo sabemos todos es que es una lotería. Conocemos casos de todo tipo, personas sanísimas, deportistas, fumadores, activos, sedentarios, hombres, mujeres y niños. Da igual. Con esta poca esperanza convivimos en nuestro día a día con el cáncer.

Lo que peor me sabe es que la mayoría (ojalá no tuviera que generalizar, pero no queda otra) no valora su salud hasta que la pierde. Cuantas veces habéis oído ” total, por muy sano que coma no significa que no vaya a tener Cáncer”. ¿Os suena?

Claro que no te garantiza nada. Sin embargo es tan sencillo como entender que en esta lotería que es el Cáncer cuantas menos papeletas juegues mejor.

La alimentación es el pilar de nuestra salud y por eso es importante. Estar pendientes y ser cuidadosos con lo que comemos, no está muy bien visto socialmente. En redes sociales, y cuando lo explico y digo lo importante que es cuidar nuestra alimentación, todo el mundo está de acuerdo. Pero cuando llega el momento de sentarse en la mesa… la cosa cambia un poco. Lo primero que te dicen: “bueno, por un día no pasa nada”. Y esto pasa una y otra y otra vez. En bucle. Entonces es cuando volvemos a lo cómodo, y a pensar, “total, si comen de todo y están sanísimos, yo también”.

Ojalá no fuera así. Ojalá. Porque ni un buen aspecto físico, ni siquiera unos buenos resultados analíticos son la firme evidencia de que estás sano.

Salud no es ausencia de enfermedad. Salud significa tener vitalidad, energía, la mente despejada. No recurrir a fármacos cada dos por tres, ni a suplementación artificial. Eso es salud.

Y se consigue con hábitos de vida saludable. Con actividad física, con equilibrio y estabilidad emocional, y sobretodo, con una alimentación natural basada en frutas y verduras.

Sobre todo esto haré 3 vídeos explicando desde mi experiencia como he incorporado hábitos.

Para terminar, quiero deciros que no es dé miedo o vergüenza comer bien. O simplemente a decir que no rotundamente a algo que sabéis que no os aporta absolutamente nada. Que no tengáis esa presión social de “como todos toman, yo también”.

Para mí ha sido la parte más difícil de incorporar, porque desgraciadamente, como os decía, vivimos en un país en el que comer es un acto social y no tan saludable como lo vendemos con la “dieta mediterránea”. Sed valientes y demostrad personalidad. Porque nadie ni nada va a cuidar más de ti que tú mismo.

Algunas lecturas muy recomendadas para todos y todas los que valoréis vuestra vida, vuestra salud y la de los que más queréis:

– El estudio de China. de T. Colin Campbell y Campbell, Thomas M.

– Nuestro veneno cotidiano. de Marie-Monique Robin.

¡Mil besitos y fuerza para todos los que padecen cáncer y también para los que sin padecerlo lo tienen cerca!

 

 

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1 Comment

  • Reply
    Bego
    20 octubre, 2015 at 12:15 am

    El Estudio de China ha sido uno de los libros que más me ha impactado. También te recomiendo The Starch Solution si no lo has leído.

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