La vida

Hace ahora justo un año me encontré sola, me sentía sola, sin motivación, perdida, agotada, tenía miedo, me sentía insegura, desconfiada y triste, muy triste. Y ante todo esto me sentía culpable por sentirlo cuando “lo tenía todo” para estar feliz. 

Habrá quién lea esto y se identifique y habrá a quien le suene a chino. En todos estos meses me levantaba por las mañanas deseando que ya fuera la hora de volver a acostarse y que pasara el día lo antes posible. Perdí la ilusión y con ella todo ápice de creatividad. Y entonces, un día era distinto, de repente me sentía inspirada con muchas ideas taladrando mi cabeza que terminaban convirtiéndose en un momento puntual de euforia culpable de agotar cualquier reserva de energía que me quedara en ese momento. Y así iban pasando los días, uno tras otro. Lloré muchísimo. 

Rescaté una frase que dice “a veces cuando lloras no es porque seas débil sino porque llevas mucho tiempo siendo fuerte”. Ay, qué verdad. 

Fue hacia finales de verano, sintiendo profunda vulnerabilidad con respecto al mundo, cuando empecé a descomponer como un esquema mental que tenía de mi misma. No sé explicarlo. Me di cuenta de que a pesar de cosas inevitables que me iban sucediendo, como la enfermedad en personas a las que quiero mucho o problemas familiares que me afectaban directamente, no eran el foco que estaban causando esa sensación tan negativa en mi. Hasta ese momento estaba convencida de que eso era “todo lo malo” que me pasaba y el motivo por el que me sentía así. Nada más lejos de la realidad. 

El foco era yo. Poco a poco he ido reconociendo el origen y algunos de los motivos. Esto me ayudó muchísimo porque para dar con soluciones adecuadas hay que comprender el problema y así poder afrontarlo. Después, hacerlo con todas y cada una de las cosas que creemos que pueden llevarnos a estar mal. Este ejercicio es necesario para identificar correctamente los sentimientos y gestionar las emociones que nos provocan de la manera adecuada pero no es cuestión de 15 minutos, requiere que nos dediquemos mucho tiempo a nosotros mismos. 

Como ejemplo os contaré una situación con respecto a mi día a día en RRSS, el blog, etc. En aquel momento no podía ponerle palabras pero ahora puedo deciros que sentí miedo. Sentí miedo al rechazo porque yo no era la misma que hace dos años y que es por lo que muchos de vosotros me seguíais preguntando y escribiendo. Sentí miedo y angustia por no querer decepcionar a quien me había brindado la oportunidad de compartir, crecer y al fin y al cabo, de vivir contando y creando. Sentí miedo porque yo, mi esencia, había evolucionado.

Y de la misma forma que lo expongo como ejemplo, os soy sincera al decir que no sé como se solucionó la situación, no sé cual fue el punto de inflexión. Creo que simplemente intenté aceptarlo y me refugié en personas cercanas que me conocen y quieren por lo que soy y no por lo que hago o lo que tengo. Eso me reconfortó mucho y me devolvió un aprendizaje que no olvidaré y es que todos y cada uno de nosotros tenemos un valor intangible y que puedo trasladar en esta afirmación :”valgo más por lo que soy que por lo que ves”. Me refiero a la valía más pura que se nos brinda como seres humanos, exenta de egos, responsabilidades sociales, etiquetas, prejuicios. Lo que somos en esencia. 

Otra situación que me generaba muchísimo malestar fue que me sentía vacía a nivel creativo, un fastidio teniendo en cuenta que es mi trabajo: saco fotos, escribo, colaboro como directora artística… Disfruto creando y disfruto trabajando en procesos creativos. Y todo era gris. Gris, gris, gris, sin ideas, sin inspiración. Nada. 

A esto si le puse una solución más práctica y fue volver a estudiar. No se puede dar cuando no se tiene nada y yo me sentía completamente vacía de ideas. ¿Qué voy a compartir? ¿Qué voy a decir si no tengo nada que decir? Y como éstas, unas mil preguntas retóricas más. 

Decidí volver a estudiar y sacarme el título de Coach Nutricional (que muy feliz obtuve en Enero 2017) y a la vez estudiar el Postgrado de Nutrición Deportiva en la UB para complementarlo. 

El hecho de centrarme en estudiar, aprender y asimilar nuevos conceptos me permitió recuperar seguridad en mi misma, recuperar algo de autoestima y demostrarme que podía seguir adelante aunque no fuera el camino que en un principio creía correcto. Ya había emprendido una nueva ruta, y muy válida también, por lo que empecé a sentirme mejor. Poco a poco. 

 […]

Creo que es importante contaros todo desde el principio seguiré este post y así podré contaros detalladamente todo lo que me mueve ahora y como he recuperado la ilusión,  algo que creía perdido. También espero hacerlo en vídeo próximamente, hasta entonces, gracias por leerme.

Mil besos. 

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6 Comments

  • Reply
    María
    27 mayo, 2017 at 2:02 pm

    Gracias por tus palabras Miriam. Creo que cada uno de nosotros se siente así en algún momento de su vida, y leer que no eres el único, ayuda. Creo que, como has dicho, debemos encontrar la paz interior para estar a gusto con nosotros mismos y así con el resto; recuperarns¡os y conocernos, ser conscientes de quiénes somos de verdad a pesar de todo lo que podemos mostrar, y trabajar en nuestro interior, en nuestros valores, mejorar como personas, que al final es lo que de verdad importa.

  • Reply
    Luis
    25 mayo, 2017 at 8:24 am

    Hola,

    Me ha encantado tu artículo y que hayas vuelto a encontrar “tu” ilusión. Por cierto, escribes y transmites sentimientos haciéndolo, muy bien. Enhorabuena y que nunca pierdas la ilusión, sea por lo que sea.

    Un saludo.

  • Reply
    NATALIE
    23 mayo, 2017 at 5:51 pm

    Ets la millor Mimi <3

    xx

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    Adrian
    22 mayo, 2017 at 7:26 pm

    “En lo mas profundo del INVIERNO por fin aprendí, que dentro de mi, se encuentra un invencible VERANO”.

    Todos en algún momento tenemos que pararnos a conocernos.

    Bienvenida a tu nueva vida Miriam.

  • Reply
    Abigail
    21 mayo, 2017 at 11:47 pm

    No sabes lo que me identifico con tus palabras. Me encanta leer esto, y sobretodo que estés mejor. Gracias! Me gustaría saber dónde estudiaste el curso de coach nutricional, estoy muy interesada en estos temas… besitos mimi ❤️

    • Reply
      Anna
      24 mayo, 2017 at 11:09 am

      Me siento identificada, grácias por compartir. Sigues transmitiendo inspiración, paz, tranquilidad….

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